El dia 23 de febrero se llevó a cabo el acto de demostración de escoltas que cada año se celebra, y se llevo a cabo en la escuela Migdelina Gil Samaniego, acudiendo a esta demostración autoridades esducativas, maestros de educación fisica y alumnos participantes, asi como tambien padres de familias, nuestra escuela Club de Leones No. 6, tuvo una destacada participación con la respectiva escolta conformada por alumnas de sexto grado.
DIPUTADO INFANTIL POR UN DÍA.
El pasado lunes 21 de febrero se llevó a cabo el certamen diputado infantil por un día, con una excelente participación de las escuelas que conforman la zona escolar 30, celebrandose en la escuela Luis Donaldo Colosio Murrieta, por nuestra escuela Club de Leones No. 6 nos representó la alumna Rosario Guadalupe Silvas Blas de sexto grado, con una excelente intervención.
Recibiendo su diploma de participacion por parte de la Supervisora de la zona escolar 30.
24 DE FEBRERO DÍA DE LA BANDERA MEXICANA.
La Bandera Nacional, símbolo por excelencia de la unidad y la soberanía nacionales, surge y se transforma a la par de los grandes acontecimientos del desarrollo histórico de la patria. La necesidad de constituirse como un país republicano y democrático hizo indispensable la adopción de símbolos propios que reflejaran las características culturales y sociales de los mexicanos, para, de esa forma, sentar las bases de la nación mexicana. En 1810, el pueblo se levantó en armas acaudillado por Miguel Hidalgo, sublevación que marcaría un hito trascendental en la historia patria. El cura de Dolores tomó de la iglesia de Atotonilco un lienzo con la imagen de la virgen de Guadalupe, que se convirtió en bandera del sentimiento libertador en la lucha contra los opresores españoles.
Durante la primera etapa de la revolución de independencia, los insurgentes no utilizaron, de manera general, pabellones o insignias. A la caída de los primeros jefes insurgentes se erigió la figura de otro sacerdote, más cercano a la realidad social prevaleciente, José María Morelos y Pavón, quien daría a nuestro país la primera Constitución, la proclamación de su independencia y la ideología que cimentó las bases para el crecimiento político ulterior de nuestra patria.
La bandera que acompañó a Morelos en todas sus gestas hasta el año de 1814, consistía en un rectángulo de color azul, que en su centro tenía un rectángulo blanco estampado con un águila coronada, misma que se posaba sobre un nopal encima de un puente de tres arcos con las iniciales "VVM" (Viva la Virgen María). Lo importante del símbolo adoptado es que permitió reconocerlo como la enseña que reflejaba el espíritu nacional de libertad..
A la muerte de Morelos, la insurgencia careció de un líder que aglutinara y dirigiera el movimiento, por lo cual las insignias de este periodo cayeron en desuso. Diversas banderas han sido izadas durante el largo periodo del México independiente, variando la posición del águila en el escudo. El primer decreto que estableció las características del lábaro patrio fue dado a conocer por la Junta Provisional Gubernativa el 2 de noviembre de 1821. Dos años más tarde, el 14 de abril de 1823, el soberano Congreso Constituyente Mexicano decretó que el Escudo sería el águila parada sobre un nopal, agarrando con la pata derecha una serpiente en actitud de despedazarla con el pico.
La razón por la cual se tomó esta insignia como Escudo Nacional se debió al simbolismo que el pueblo azteca dio a sus elementos; el águila se identificaba con el sol, la serpiente con la diosa Coatlicue, mientras que el nopal y su fruto representaban el corazón humano. Tal imagen se originó en el momento de la fundación de México Tenochtitlán en 1325.
En el siglo XX, dos momentos presentan una significación especial en la historia de la Bandera Nacional. El primero, cuando Venustiano Carranza decretó la representación del águila que se incluía en el Código Mendocino, encargando a los artistas, Jorge Enciso y Antonio Gómez, la elaboración de un proyecto para establecer el modelo definitivo y oficial de los símbolos nacionales. Asimismo, Carranza reglamentó el uso de los tres colores del lábaro patrio con el águila de perfil, de acuerdo con las tradiciones indígenas. Obtenida la unificación de nuestra bandera, la nación mexicana la vio ondear por primera vez en Palacio Nacional el 15 de septiembre de 1917. El segundo, en 1934, porque a partir de ese año, mediante un decreto, se conmemora el Día de la Bandera, y desde entonces se celebra cada día 24 de febrero, dicha festividad sería reconocida hasta 1984, año en el que se ratificaron las características de los emblemas de la Nación. Con este ordenamiento jurídico se inició una nueva etapa para fortalecer el culto y respeto a los símbolos nacionales.
19 DE FEBRERO DÍA DEL EJERCITO MEXICANO.
Como consecuencia del cuartelazo de Victoriano Huerta contra el gobierno de Francisco I. Madero, Venustiano Carranza —entonces gobernador de Coahuila— decretó el 19 de febrero de 1913 la organización del ejército encargado de sostener el orden constitucional de la República. En conmemoración de ese hecho, en 1950 se instituyó el 19 de febrero como día del Ejército Nacional.
A diferencia del Ejército federal, el nuevo Ejército Nacional, surgido de la Revolución, tenía un nexo mucho más estrecho con el pueblo. Si bien durante algunos años siguió tomando parte en las pugnas intestinas, un reto fundamental de los regímenes posrevolucionarios fue consolidar un cuerpo armado con estructura profesional, que recordara su origen revolucionario y popular. Lo anterior se logró gracias al nacionalismo y profesionalismo de los miembros del Instituto Armado.
El Ejército Mexicano es la institución conformada por las fuerzas militares terrestres y aéreas, encargada de salvaguardar la soberanía del Estado mexicano y la paz nacional. A partir de 1969 el Ejército sumó a sus responsabilidades el auxilio a la población civil en caso de desastres naturales.
14 DE FEBRERO ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE VICENTE GUERRERO.
Insurgente y después presidente de la República. Nació en Tixtla, en lo que hoy es el estado de Guerrero. De familia campesina pobre, era mestizo con fuerte porcentaje de sangre negra. Tuvo escasa instrucción y se dedicó a las actividades agrícolas y a la arriería. Comenzó su carrera militar a las órdenes de Galeana en 1810.
Como capitán lo comisionó Morelos para atacar Taxco. Se distinguió en la acción de Izúcar, el 23 de febrero de 1812, donde lo derrotó el brigadier Llano. Siguió a las órdenes de Morelos y combatió en el sur de Puebla.
Después de la derrota de Puruarán, se le comisionó para combatir en el sur, a donde se dirigió con un solo asistente. Se enfrentó al jefe virreinal José de la Peña, que mandaba 700 hombres, con numerosos habitantes sureños, a los que armó con garrotes. Lo derrotó, hizo 400 prisioneros y obtuvo gran cantidad de armamento. En todos los combates en que participó mostró un valor extraordinario; a veces recibió tiros a quemarropa y peleó con arma blanca.
A partir de 1816, tras la muerte de Morelos, declinó la lucha insurgente y pocos jefes siguieron combatiendo: Guerrero fue uno de ellos. Fue derrotado en la Cañada de los Naranjos, pero luego venció a Zavala y Reguera en Azoyú. Varios jefes independientes comenzaron a acogerse al indulto. El virrey Apodaca comprometió al padre de Guerrero para que su hijo dejara la lucha. El insurgente se negó a ello y fue cuando pronunció la conocida frase: "La Patria es primero".
Con pocas tropas siguió la lucha en la región montañosa ahora comprendida en el Estado que lleva su nombre. Junto con Pedro Ascencio mantuvo un foco de insurrección. Por ello, cuando Iturbide puso en ejecución sus planes para la independencia, marchó al sur a combatir a Guerrero y Alquisiras. El intento fracasó, pues en los encuentros que tuvieron, la peor parte la llevaron los realistas.
El 10 de enero de 1821 Guerrero recibió de Iturbide una invitación para conferenciar sobre la Independencia. Se reunieron en Acatempan y el jefe insurgente convino en luchar al lado de sus antiguos enemigos, ocupando un lugar subalterno.
Aunque Guerrero reconoció a Iturbide como emperador pronto lo combatió, en unión de Bravo. El 23 de enero se batió en Almolonga contra las fuerzas imperiales mandadas por Epitacio Sánchez, quien murió en la acción, aunque logró derrotar a sus adversarios.
Desde 1821 Guerrero había alcanzado el grado de general de división. A la caída de Iturbide, fue, del 1 de abril al 10 de octubre de 1824, miembro suplente del Supremo Poder Ejecutivo, hasta que el general Guadalupe Victoria asumió el cargo de presidente constitucional.
Vicente Guerrero encabezó al partido yorkino y comenzó a figurar como bandera del partido popular. Cuando Nicolás Bravo, jefe del partido escocés, se alzó en armas contra el gobierno de Victoria, en 1828, Guerrero lo batió en Tulancingo.
Ese mismo año figuró como candidato a la presidencia. Aunque contó con numerosos partidarios, el voto indirecto de las legislaturas estatales, por 11 votos contra 9, designó a Manuel Gómez Pedraza, quien desde el Ministerio de Guerra influía en las elecciones. Se produjo un movimiento subversivo, se saqueó el Parián y se declaró insubsistente la elección de Gómez Pedraza. Se designó entonces presidente a Guerrero, quien tomó posesión el 1 de abril de 1829; en la vicepresidencia se designó al general Anastasio Bustamante.
Ocurrió la invasión del español Isidro Barradas y el gobierno logró derrotar a los invasores. Anastasio Bustamante, quien vigilaba a Guerrero desde Jalapa, proclamó el plan de la ciudad de ese nombre y desconoció al régimen de Guerrero.
Dejó la presidencia el 16 de diciembre de 1829; a su vez, el Congreso lo declaró imposibilitado para gobernar la República. Entonces Guerrero se dirigió al sur, y se lanzó en una nueva guerra civil. Armijo fue enviado para combatirlo, fue derrotado y muerto en Texca.
La guerra se prolongó todo 1830. El gobierno de Anastasio Bustamante, por medio de su ministro José Antonio Facio, se concertó con el marino genovés Francisco Picaluga para dar muerte a Guerrero. En enero de 1831 Vicente Guerrero fue convidado a comer por el genovés a bordo del bergantín "El Colombo". Una vez a bordo, Picaluga le prendió, y se dirigió a Huatulco, en la costa oaxaqueña.
Allí entregó su prisionero al capitán Miguel González, quien condujo a Guerrero a Oaxaca. Un consejo de guerra lo condenó a muerte. Lo fusilaron en la villa de Cuilapan, la mañana del 14 de febrero de 1831. En honor de Vicente Guerrero, un Estado de la República Mexicana ostenta su nombre.
5 DE FEBRERO, DÍA DE NUESTRA CONSTITUCIÓN POLITICA DE MÉXICO.
Como nación independiente, México ha tenido tres Constituciones que han definido a lo largo de la historia, la trayectoria institucional de nuestro país.La primera constitución se hace en el año de 1824, la segunda se publicó cuando Benito Juárez fué presidente y en el año de 1857; en ésta se establecía la libertad de enseñanza, de imprenta, de industria, de comercio, de trabajo y de asociación.
Pero en el año de 1917 cuando Venustiano Carranza y Álvaro Obregón estaban al frente del país, la constitución se modifica en los Artículos 3o, 27 y 123, ya que son los que representan el espíritu social de esta constitución:
En Artículo 3o. se hizo énfasis en que la educación debe ser impartida por el Estado y éste tiene como obligación procurar el desarrollo nacionalista del país, se agregó también libertad de cultos.
En el art. 27° se establecen las bases para iniciar la reforma agraria, señalando que corresponde a la nación el dominio territorial y será la nación quien otorgue la propiedad privada a los particulares. En su redacción original el Artículo propone la división de los latifundios, el desarrollo de la pequeña propiedad, la creación de otros centros de población, el fomento de la agricultura y la prevención de la destrucción de los recursos naturales.
El Artículo 123 las Jornadas de trabajo se establecieron a ocho horas con un día de descanso obligatorio a la semana, asi como el salario mínimo correspondiente a cada región del país, la protección laboral a mujeres y a menores, la protección a la maternidad, la participación de los obreros en las utilidades de las empresas, el derecho de asociación y el derecho de huelga, entre otros.
I de las Garantías Individuales.
II de la Soberanía Nacional y de la Forma de Gobierno.
III de la División de Poderes.
IV de las Responsabilidades de los Funcionarios Públicos.
V de los Estados de la Federación.
VI del Trabajo y la Previsión Social.
VII de las Prevenciones Generales.
VIII de las Reformas a la Constitución.
IX de la Inviolabilidad de la Constitución.
Esta Carta Magna se promulgó en Querétaro, el 5 de febrero de 1917 y entró en vigor en mayo del mismo año. La Constitución es un valioso documento que tiene las siguientes Características:
1. Es la ley más importante del país y está por encima de todas las demás.
2. Es el resultado del desarrollo histórico del pueblo de México.
3. En ella se establece la forma de gobierno, así como las garantías individuales y sociales.
4. Especifica el sistema económico que adopta la nación y sobre él se gobierna.
5. Contiene disposiciones generales, reglamentadas en varias leyes específicas.
6. Mantiene una posición favorable para la justicia social, la paz, la libertad y la estabilidad política.
LA REVOLUCIÓN MEXICANA.
El 20 de noviembre de 1910 inició la Revolución Mexicana. Cien años antes, los mexicanos emprendieron una lucha revolucionaria en contra del imperialismo español, que los llevó a construir una nación. Pero cien años después, esta nación ya no era gobernada por monarcas extranjeros como en aquel entonces, sino por un dictador: Porfirio Díaz. Durante los más de 30 años que el General Díaz se mantuvo en el poder, los ciudadanos no pudieron elegir gobernante y debido a que un pequeño grupo de personas acapararon el poder, la desigualdad social se hizo evidente: el rico era más rico, viviendo en palacetes al estilo europeo, y los pobres eran más pobres, intentando al menos “sobrevivir” en pequeños jacales. Pero también inició otra capa social antes desconocida: la clase media, gracias a la cual, los empresarios sumaban sus riquezas.
Este era el ambiente que se vivía en el país a principios de 1900 y un nombre comenzó a sonar en la vida política de México: Francisco I. Madero quien, fundó el Club Democrático Benito Juárez y posteriormente creó una red de intercomunicación entre los círculos opositores al régimen porfirista. Para 1908 publicó su obra: “La sucesión presidencial en 1910” en donde plasmó un estudio de la dictadura militar y planteó la necesidad de crear un partido independiente que lograra la efectividad del sufragio y el triunfo del principio antirreeleccionista, con el cual se combatiría la dictadura de Porfirio Díaz.
El presidente Díaz, por su parte, pensaba que el pueblo de México ya estaba listo para comenzar a vivir un gobierno democrático, pero para llegar a él, había que crear diversos partidos políticos que contendieran. Así, permitió que se crearan partidos y se postularan candidatos para finalmente votar por un nuevo presidente. Madero aprovechó esta nueva posición de Díaz y fue postulado como presidente del partido que fundó.
Pero poco antes de las elecciones de 1910, Madero fue encarcelado en Monterrey y posteriormente trasladado a San Luis Potosí, siendo acusado de haber pronunciado un discurso en el que injuriaba al Presidente. Con Madero fuera del escenario, Porfirio Díaz – a través de un fraude electoral – es reelecto presidente de México y hasta ese momento, Madero es puesto en libertad a condición de que abandonara la ciudad. Decide ir hacia San Antonio, Texas, cruzando por Laredo, y ahí lanza el manifiesto conocido como Plan de San Luis Potosí con el que denuncia el fraude electoral de junio, desconoce los poderes constituidos, y en su artículo 7, incita al pueblo a tomar las armas para derrocar la dictadura: “el día 20 de noviembre desde las seis de la tarde en adelante, todos los ciudadanos de la república tomarán las armas para arrojar del poder a las autoridades que actualmente gobiernan. Los pueblos que estén retirados de las vías de comunicación lo harán la víspera”. Y este plan que subrayaba el principio de: “sufragio efectivo, no reelección” fue el acicate para que la Revolución diera inicio.
El primer brote sangriento se dio el 18 de noviembre cuando Aquiles Serdán, uno de los más puros revolucionarios, fue asesinado en su casa. Posteriormente inició la lucha armada en Chihuahua, donde el ejercito de Díaz fue derrotado. Francisco Villa, se levantó en el Sur y prontamente la revolución se extendió a otras ciudades del país.
Dándose cuenta de su inminente derrota, Díaz decide entrar en negociaciones, pero al no poder sacar provechó de ellas, decide renunciar y viajar a Francia abandonando definitivamente el país.
Después de seis meses de lucha, la revolución maderista había triunfado. Madero, apoyándose en los tratados de Ciudad Juárez, negoció el poder colocando en el gobierno interino a varios de sus hombres y formalizó las próximas elecciones para 1911. Como Madero, no deseaba llegar al poder de manera ilegitima, decidió que Francisco León de la Barra fuera nombrado presidente interino, pero desafortunadamente este interinato sólo provocó discordias entre los revolucionarios.
Así, con un partido resquebrajado, Madero asumió el poder. Las discordancias revolucionarias comenzaron a enfatizarse y a escasos veinte días de haber tomado la presidencia, Zapata se levantó en su contra arguyendo que el primer punto a resolver eran las carencias de tierra. “Tierra y Libertad” – grito Zapata - y “tierra y Libertad” - coreó el pueblo.
Como para Madero, el verdadero camino de la revolución era la ley y sólo mediante ella deberían encontrar soluciones a los verdaderos problemas nacionales, exigió que se depusieran las armas y Zapata se sintió traicionado.
La situación nacional se hizo más compleja. Se empezó a vivir un clima de inseguridad que preocupó a los dueños del poder económico para quienes la paz y la seguridad eran condiciones esenciales para su prosperidad. La legalidad y el deseo de acuerdo del presidente Madero se confundieron con fragilidad y temor por lo que los empresarios decidieron que si Madero no podía ordenar al país, entonces se necesitaba de una acción enérgica contra su gobierno. Y comenzaron a fraguar un plan para derrocarlo.
Fue entonces cuando apareció en escena Victoriano Huerta, quien comenzó a jugar un doble juego: engañaba al presidente a quien supuestamente defendía y a los rebeldes con los que supuestamente negociaba, pero en realidad era partidario de derrocar a Madero en complicidad con los representantes de los intereses extranjeros. Así, en enero de 1913, inició la llamada “decena trágica” es decir, diez días de guerra en la ciudad de México que terminaron por derrocar al presidente. El 22 de Febrero de 1913, Francisco I. Madero fue asesinado por la espalda, aplicándosele la “ley fuga” mientras era trasladado a la penitenciaría de Lecumberri.
Después de estos acontecimientos, Huerta fue nombrado presidente, pero debido a que era conocida la forma en que llegó al poder, y a que estaba ligado a los intereses de Estados Unidos, no pudo crear una imagen pública positiva y su ascensión a la silla presidencial provocó la unificación de los revolucionarios en su contra. Por ello, Huerta se ve forzado a abandonar el poder en 1914.
Por esas fechas, Venustiano Carranza se levantó en armas en Coahuila y los revolucionarios lo tomaron como caudillo con el objetivo de restaurar el orden constitucional. Por ello, Carranza se empeñó en consolidar un gobierno que hiciera posibles las transformaciones sociales y económicas del momento histórico que el país vivía y en un corto lapso, logró aumentar su prestigio y poder. Trató de lograr la unidad revolucionaria, de fortalecer la imagen de su gobierno en el extranjero y de acabar con los brotes de insurrección.
Sin embargo no se pudo dar una organización nacional rápida, por lo que decidió poner orden por el terreno de las armas a unos y por el de las ideas a otros, provocando una nueva era de violencia.
Al mismo tiempo, la fraternidad de los hombres de armas y de caudillos dejó de funcionar. Villa ya era enemigo de Obregón y Zapata de Venustiano Carranza.
Para 1917 se promulgó la Constitución en la ciudad de Querétaro y el presidente Carranza se convirtió en el primero en gobernar bajo un régimen constitucional. Para 1919, es asesinado Zapata y en ese mismo año se promulgó el plan de Agua Prieta que proclamaba que la soberanía radicaba en el pueblo. Los revolucionarios volvieron a chocar entre sí y Carranza fue asesinado.
Para 1920, es decir, diez años después de iniciada la revolución, Madero, Zapata y Carranza, ya habían muerto, pero su legado, trabajado ahora por los nuevos caudillos revolucionarios estaba próximo a marcar el final de la revolución.
El General Álvaro Obregón es quien comenzó la etapa final. Con gran prestigio y poder, trabajó afanosamente en otorgar derechos a obreros y campesinos, para hacer crecer su base popular de apoyo y para asentar las bases de un esquema político diferente.
En 1924 ocupó la presidencia Plutarco Elías Calles y es con él con quien el nuevo esquema político tomó forma definitiva.
Estos fueron los caudillos de la revolución y estos fueron sus logros. Por eso, el 20 de noviembre es una fecha que siempre estará presente en el corazón de todos los mexicanos, recordada como el inicio de la “Revolución Mexicana”.
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